top of page
Buscar

Demasiado Valientes

  • aranhur
  • 17 mar
  • 1 Min. de lectura




...En la recepción había un programa de un concierto de Harry Lauder, el artista escocés de vodevil de los años 20, con una foto de su famosa imagen vestido con el quilt y el bastón retorcido que se convertiría en su sello. Isabel sonrió; su padre había querido mucho a Harry Lauder y solía cantar sus canciones para ella y su hermano cuando eran niños.


“Keep Right On to the End of the Road” aún la conmovía, aunque las palabras parecieran sentimentales al verlas escritas. “Cada camino en la vida es un largo, largo camino/Lleno de alegría y también de pena.” ¿Triste? Sí, lo era, pero a menudo la verdad es triste, y no por eso deja de ser menos verdad. ¿Y no había cantado aquella estrofa el mismísimo día en que se enteró de la muerte de su único hijo en las trincheras, en Francia? Insistió en seguir en el escenario cantando cuando en su interior su corazón debía estar destrozado. Entonces, la gente hacía esas cosas. Eran valientes.

¿O eran demasiado valientes?, se preguntó Isabel. ¿Demasiado valientes, hasta el punto de ser manipulados en nombre de un patriotismo vanidoso, de un chovinismo que los llevaba dócilmente al matadero? ¿Debía uno ser valiente ante la pérdida de su único hijo o, por el contrario, derrumbarse y llorar por el desperdicio, por lo absurdo de la pérdida? ¿Debía rebelarse contra todo ese sistema monstruoso que enviaba a los jóvenes como un rebaño a subir por esas escaleras, a avanzar a trompicones por el fango y adentrarse en cortinas de fuego de ametralladora? ¿Por qué habría que ser valiente ante eso?







 
 
 

1 Comment


Upande Upande
Upande Upande
Mar 18

Mi McCall favorito. El que pone el dedo en la llaga para que todos lo entendamos y con la esperanza de, así, reflexionar y poder curar esa herida de la creación/evolucción llamada ser humano, el más inhumano y más necio.

Like
La administración
bottom of page